Manual Sicefut (parte 1) Comentario crítico.


Nos han estado pidiendo nuestra opinión respecto a los cursos de SICEFUT. 



Armando Anaya H.

En mi opinión no deberían confundir a sus estudiantes y considerar los métodos de entrenamiento como si fueran modelos de aprendizaje:

Los métodos de entrenamiento son tres; analítico, integrado (global) y análogo, de ahí surgen combinaciones. Muchos nada más conocen dos pero ese es otro problema. No confundir el segundo con una corriente de pensamiento como la sistémica.

En dicho manual hablan de éstos métodos  y junto a ellos colocan el aprendizaje por descubrimiento, el cual es una derivación del Inquiry Teaching (aprendizaje mediante la búsqueda)  es decir un modelo pedagógico de aprendizaje. Algunos autores consideran el aprendizaje guiado y por descubrimiento como técnicas de enseñanza. Lo cual es más adecuado.

Con respecto a los modelos pedagógicos que retoma el deporte son los siguientes:

1) el de Instrucción Directa (Direct Instruction) heredado de las academias militares que después dotaron de atletas y entrenadores al deporte
2) Educación Deportiva (Sport Education) herencia de las escuelas francesa, británica, soviética, norteamericana y sobre todo SUECA,
3) Enseñanza entre Iguales (Peer Teaching) recuperada de los modelos pedagógicos abiertos de los años 70´s,
4) Enseñanza mediante Preguntas (Inquiry Teaching) que ha derivado en el aprendizaje por descubrimiento y el aprendizaje espiral de Jerónimo Bruner,
5) Enseñanza Comprensiva del Deporte (Teaching Games for Understanding) un gran avance en el deporte puesto que enfatiza su estudio en los cómos y en los quienes, lo cual deriva en la ponderación de la táctica y del sujeto que toma decisiones,
6) Sistema Personalizado de Enseñanza (Personalized System of Instruction) enfoque en el que aterriza el entrenamiento funcional,
7) la Enseñanza de la Responsabilidad Personal y Social (Teaching for Personal and Social Responsibility) que vuelve a poner como imperativo el tema de la enseñanza contextualizada
8) y el Aprendizaje Cooperativo (Cooperative Learning) que se basa en pedagogías blandas que buscar crear un sujeto independiente pero activo, social y sustentable,.


En mi opinión el manual debió profundizar más acerca de este tipo de cuestiones pedagógicas y contribuir al pensamiento autónomo de los entrenadores, en cambio se redujo a un listado de recomendaciones que no dejaron de ser eso.

Aspectos relevantes como el aprendizaje motor fue mencionado muy cautelosamente, en cambio las formas tradicionales de planeación del entrenamiento fueron ampliamente explicadas.

Minicuento: Omar el formador que exageró

Por Armando Anaya
Fragmento del libro "365 cuentos y relatos de fútbol para todas las edades"



Omar era un joven entrenador que le gustaba leer todo lo que encontraba acerca del fútbol infantil. Trataba de estar actualizado en métodos de entrenamiento, psicología infantil, recursos didácticos, etc.

Sus jefes al verlo tan interesado en su trabajo, le encomendaron la tarea de ser el entrenador del equipo de niños de quinto y sexto de primaria que participaría en la liga municipal.

El equipo comenzó a funcionar, a sacar buenos resultados y a mantenerse entre los que más niños tenía durante los entrenamientos. Llevaba un partido empatado, cinco ganados y un perdido hasta que esa vez le tocó jugar contra el último de la tabla de posiciones. Se trataba de un grupo de niños que vivían en una colonia pobre que no lograban quedarse todavía con algún partido ganado porque siempre se reclamaban entre ellos; si le anotaban gol al portero más de uno se disgustaba y literalmente quitaban a su compañero del arco y sustituían al portero, si el defensa pifiaba un pase, sus compañeros en vez de luchar por el balón, reclamaban airadamente hasta la desesperación. Así pasaba cada ocho días y en todos los partidos. En cambio el equipo de Omar era abismalmente distinto. Los niños se respetaban e iban a los partidos a divertirse. Lo demás venía casi siempre en consecuencia.

En esa ocasión el equipo de Omar ya iba ganando tres a cero en el primer tiempo por lo que optó por hacer todos sus cambios: a los niños que siempre jugaban los cambió por aquellos que casi nunca completaban los cotejos y quiso con esto ser equitativo. La idea de Omar simplemente era que todo su equipo viviera la experiencia de ganar desde adentro de la cancha.

De pronto, de forma inesperada Pablito, un defensa lateral de los recién ingresados le propinó una brutal barrida al delantero adversario que de inmediato provocó la molestia de Omar: “Profe expúlselo” –le sugirió calladamente al árbitro‑­­ quien extrañado le hizo caso y lo sacó. El partido continuó sin más novedades pero los padres de sus niños no iban tan felices como en los demás partidos. Algo había pasado.

En efecto, los papás de Morales y de Chincoya –titulares indiscutibles hasta antes de la llegada del profe Omar al equipo- estaban sumamente molestos con el entrenador no nada más porque había sacado a sus hijos, ¡sino porque los había sustituido en lugar de niños que apenas estaban en etapa de iniciación!

A la siguiente semana Omar volvió a golear a su adversario y volvió a sacar ahora a otro par de niños comúnmente titulares y volvió a ingresar a Pablito. Ahora los papás de estos otros dos niños se sumaban a las decisiones del entrenador de sus hijos y nuevamente le aplicaron la ley del hielo a Omar al final de encuentro.

El lunes antes de comenzar el entrenamiento a Omar lo estaban esperando los directivos: “Estamos muy apenados contigo pero todos los papás se vinieron a quejar de ti…” Extrañado Omar respondió: “Pero ¿De qué? Dicen que te falta mucho carácter, que no sabes plantear los partidos, que a los niños no les gustan tus entrenamientos y que lo peor de todo es que cuando haces cambios en los partidos, el equipo se desdibuja…”. De hecho están pidiendo que sea el papá de Chincoya quien los dirija para los cuartos de final. “Ustedes ¿Qué les contestaron?” Extrañado preguntó.


Omar tomó sus cosas y se regresó a su casa sollozando y preguntándose una y otra vez a sí mismo: ¿Habré exagerado?

La línea de cero

Cometidos de los defensas, razones porqué a los niños no les gusta colocarse de defensas, consecuencias de los equipos cuyos entrenadores especializan tempranamente.

Algunos equipos juegan con tres centrales y dos carrileros, a otros les acomoda un par de marcadores de punta sin llegada y dos centrales que marcan por zonas, los más atrevidos colocan un central por derecha, uno por izquierda y uno en el centro de la defensa.

Pero ¿Qué sucede en el barrio? Ahí nadie quiere ser defensa a pesar de que todos sabemos que el fútbol es equilibrio de fuerzas y dinamismo encausado.

Hay equipos donde lo más difícil es persuadir a sus jugadores para que ocupen las posiciones defensivas porque en este país como diría Eduardo Galeano "todos quieren ser delanteros" aunque nunca metan un gol ni por equivocación.

¿Por qué cuando le preguntas a los jugadores, todos dicen que son delanteros? puede ser por la esperanza que te ofrece el fútbol para darle reconocimiento público o quizás se trate de la necesidad de ser reconocidos o que el miedo a fallar en la defensa sea más grande que el de errar en el ataque.

Sea por un motivo o por otro, a los niños se les enseña desde pequeños que los futbolistas que son exitosos y triunfadores juegan en la zona de ataque. Se han hecho bastantes estudios al respecto y todos concluyen que en efecto, los delanteros y volantes ofensivos reciben 4 veces más atención de la prensa, que los jugadores de la zona de defensa.

Cuando estos niños crecen y tienen la oportunidad de destacar en Fuerzas Básicas, muy pocos han tenido una cultura deportiva acorde que les permita adaptarse a varias posiciones y con ello incrementar las posibilidades para quedarse.

Por eso, es muy común escuchar testimonios de defensas profesionales que cuando eran adolescentes jugaban en una posición ofensiva pero las necesidades o el ojo de un DT diferente le dio la oportunidad de quedarse en el club "aunque sea jugando de defensa"

Una vez di un curso donde todo el eje de los contenidos estaba dirigido hacia los aspectos defensivos de los modelos de juego y contrariamente a lo que esperaba, a la mayoría de los asistentes les encantó la idea y aseguraron que en ninguna otra capacitación, les habían enfatizado tanto la labor de este tipo de jugadores.

Pero, ¿Qué tan conscientes están los entrenadores formativos de esta situación? Muy poco, pues idéntico como pasaba hace medio siglo, los encargados de los equipos infantiles, siguen poniendo a "sus peores" elementos de laterales o de porteros.

Por eso esa entrada se llama " la línea de cero" porque debe servir como homenaje a todos esos niños que impiden los regates, se anticipan y "no la dejan botar", hacen los saques de meta o de vez en cuando anotan de remate.

Aquellos entrenadores que no se atreven a salir de su zona de confort, están auto limitándose y al mismo tiempo quitándole a sus jugadores la oportunidad de disfrutar lo que se siente al hacer algunos de estos cometidos:

Marcaje: El defensa cubre al jugador rival para impedirle actuar con libertad durante una jugada.

Repliegue: Se realiza cuando el equipo propio pierde el balón durante una acción ofensiva, los defensas deben regresar a sus posiciones naturales para evitar que el equipo rival pueda beneficiarse de la descolocación de los defensas.

Cobertura: Cuando un defensa se encuentra en una situación de apremio, un compañero debe ofrecerse para recibir el pase y sacar del aprieto al defensa en peligro.

Permuta: Cuando un jugador es desbordado, deberá cubrir el puesto del compañero el que salió en su ayuda.

Desdoblamiento: Son una serie de acciones que permiten, ante todo, no perder la ocupación racional del terreno de juego, cubriendo u ocupando la espalda del compañero ofensivo cuando pierde el balón, volviéndo éste para ocupar el lugar del compañero que le ayudó.

Ayudas permanentes: Son una serie de soluciones favorables que se presentan al jugador que posee el balón.

Vigilancia: Es cuando los defensas deben cubrir alguna zona del campo que, aunque no esté ocupada por ningún contrario, sea importante para prevenir una posible jugada del rival.

Temporización: Es una acción hecha con astucia para obtener ventaja en el juego (tácticamente hablando) que consiste en retrasar el ataque del adversario.

Entrada: Acción directa que realiza un jugador para arrebatar el balón a un rival.

Carga: El defensa empuja hombro con hombro al jugador rival (reglamentariamente) para arrebatarle el balón.

Meterse en la trayectoria: Es cuando el defensa al verse superado, coloca su cuerpo de tal manera que impide reglamentariamente el paso del delantero y se queda con el balón.

Anticipación: Es cuando un defensa lee la intención del rival y se anticipa a éste desbaratando la acción que pretendía realizar.

Interceptación: Es cuando el defensa corta o desvía un pase del rival, acabando así con la jugada.
Presión: Una vez perdido el balón, los defensas deben presionar al rival para molestarle y obstaculizar sus movimientos.